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Lecciones de alquiler

Alquilar es cosa de todos los días: todos nos vemos inmersos en ello hasta que logramos conseguir un techo propio. Mientras tanto, también vamos “mejorando la técnica” ya que aprendemos de los errores y procuramos no repetirlos en el próximo alquiler. Te dejamos los consejos básicos a la hora de alquilar.

Un precio que puedas pagar
Cuando uno empieza a alquilar, es nuevo en el tema. Por eso, suele pensar elegir un departamento que le guste, con todas las comodidades y lujos y se conforma con el precio que tiene. El tema es que no tiene en cuenta que a lo largo de la duración del contrato, subirán los impuestos y las expensas y al final, el presupuesto termina por las nubes. Es por eso que hay que tratar de buscar un departamento con las 3 “B”: bueno, bonito y barato, previendo estos aumentos.

Contrato e inventario
Si alquilás un departamento amoblado, el contrato no sólo debe incluir el acuerdo entre locador y locatario, sino también el listado de mobiliario y de objetos que haya en el mismo. De esta manera, prevenís la típica situación de “pero si acá había y ya no está”.

Depósito
En general, suele pedirse un mes de depósito, que equivale a un mes de alquiler. Los novatos en el tema deben conocer estos requerimientos ya que suelen presentarse algunas situaciones: no contaban con ese dinero porque desconocían de la dinámica del asunto, o bien creyeron que ese depósito podía usarse a modo de pago del último mes de alquiler. Lo que también ocurre es que en algunas ocasiones, los propietarios exigen más de un mes de depósito y los inquilinos se ven enfrentados a una suma considerable, lo que no está bien.

El concepto de depósito de alquiler está pensado para resguardar al dueño en caso de que el inquilino no pague un mes de alquiler o de que se produzcan daños en el inmueble. Pero la idea tampoco es perjudicar al inquilino con sumas cuantiosas.

El que rompe paga
Esta es una sentencia mitad verdadera, mitad falsa. Es cierto que si tenés que cambiar el cuerito de las canillas, no vas a esperar a que el dueño mande un plomero y se haga cargo del gasto. Pero también es cierto que si hay una humedad en la pared o se rompe el calefón que ya estaba viejito, no vas a correr con los gastos. Hay gastos y arreglos que deben ser cubiertos por el propietario.

Firmar sin leer
Suele suceder que leer un contrato nos parece aburrido y hasta imposible de entender. Sin embargo, es importante hacerlo detenidamente ya que el contrato es nuestro documento para conocer nuestras obligaciones y derechos, nuestro legitimo instrumento de defensa.

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